Una parábola es un relato breve tomado de la vida corriente —una siembra, una boda, una deuda— que Jesús cuenta ante un auditorio y deja abierto. Los tres evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) reúnen decenas, y muchas aparecen en dos o en los tres a la vez, contadas cada evangelista a su manera. Esta es la lista de las ampliamente reconocidas, con el capítulo en el que se lee cada una y todos sus paralelos.
- La casa sobre la rocaMateo 7Lucas 6
- El vino nuevo en odres viejosMateo 9Marcos 2Lucas 5
- El sembradorMateo 13Marcos 4Lucas 8
- La cizañaMateo 13
- El grano de mostazaMateo 13Marcos 4Lucas 13
- La levaduraMateo 13Lucas 13
- El tesoro escondidoMateo 13
- La perla de gran valorMateo 13
- La redMateo 13
- La oveja perdidaMateo 18Lucas 15
- El siervo que no perdonóMateo 18
- Los obreros de la viñaMateo 20
- Los dos hijosMateo 21
- Los viñadores homicidasMateo 21Marcos 12Lucas 20
- El banquete de bodasMateo 22
- La higuera que brotaMateo 24Marcos 13Lucas 21
- El siervo fiel y prudenteMateo 24Lucas 12
- Las diez vírgenesMateo 25
- Los talentosMateo 25
- Las ovejas y los cabritosMateo 25
- La lámpara bajo la vasijaMarcos 4Lucas 8Lucas 11
- La semilla que crece solaMarcos 4
- El portero que velaMarcos 13Lucas 12
- Los dos deudoresLucas 7
- El buen samaritanoLucas 10
- El amigo inoportunoLucas 11
- El rico insensatoLucas 12
- La higuera estérilLucas 13
- Los puestos en la mesaLucas 14
- El gran banqueteLucas 14
- La torre y el rey que va a la guerraLucas 14
- La moneda perdidaLucas 15
- El hijo pródigoLucas 15
- El administrador astutoLucas 16
- El rico y LázaroLucas 16
- El deber del siervoLucas 17
- La viuda insistenteLucas 18
- El fariseo y el publicanoLucas 18
- Las diez minasLucas 19
Juan es la excepción: el cuarto evangelio no contiene ninguna parábola en la forma narrativa de los sinópticos. No hay sembradores, ni deudores, ni banquetes contados como cuento con personajes ajenos. Lo que sí tiene son imágenes extensas que Jesús desarrolla en primera persona: el buen pastor (Juan 10) y la vid y los sarmientos (Juan 15). El griego marca la diferencia con otra palabra —paroimía, en Juan 10:6 y 16:25, 29— donde los sinópticos usan parabolé, y las traducciones no se ponen de acuerdo al verterla: en Juan 10:6 unas dicen «parábola» y otras «ilustración» o «lenguaje figurado». Por eso las alegorías de Juan no entran en la lista de abajo, aunque muchas listas ajenas las incluyan sin avisar.
Por eso damos la lista y no una cifra redonda. Los catálogos publicados van de unas treinta parábolas a más de cuarenta y cinco, y la diferencia no es confesional —católicos, protestantes y ortodoxos leen los mismos cuatro evangelios—, sino de criterio: si cuenta como parábola un símil de una sola frase (la lámpara, la sal), si «las ovejas y los cabritos» de Mateo 25 es una parábola o una escena de juicio, y si una historia que Mateo, Marcos y Lucas cuentan cada uno a su manera vale por una o por tres. Aquí cada historia se cuenta una sola vez, con todos sus paralelos al lado: salen 39 entradas.